domingo, 31 de octubre de 2010

No es un día cualquiera


Es que el 31 de Octubre de este 2010 se cumplen 15 años del que quizá sea el escalón más alto que haya pisado Sud América. Un equipo que nos hizo vivir dos años (desde 1994) inolvidables, dirigido por el polémico Julio Ribas.

Ese día de 1995, por el partido de vuelta de Octavos de Final de la Copa Conmebol, los buzones vencían a Gimnasia y Esgrima de La Plata, subcampeón argentino del momento, por 4 a 0, en Paysandú, dando vuelta un 0-1 desfavorable que se había dado 14 días antes en La Plata.

Todo había comenzado en 1994 con la obtención en calidad de invicto del Campeonato de 1ª B de ese año, venciendo en la final a Racing por penales en el Estadio Centenario. Luego se jugó la Copa Integración que daba dos plazas para la Liguilla Pre-Libertadores de América. En ella jugamos contra Porongos de Flores que era campeón del Interior y después eliminamos a Basáñez (5º de la A). Ahí conseguimos la clasificación para la Liguilla, y sumamos cuatro encuentros más a nuestro invicto, que llegó a 27 partidos.

En esa Liguilla, donde empatamos con Nacional y Cerro, caímos con Defensor y Peñarol, y llegamos a la última fecha con River, al que vencimos 2-1, obteniendo nuestra primera y única clasificación a un torneo internacional: la Copa Conmebol, que jugaban los terceros y cuartos de cada país.

Y para debutar nos tocaba nada menos que el vicecampeón argentino (pudo haber sido San Lorenzo que le quitó a Gimnasia el campeonato en la última fecha).

El rival no era un equipo cualquiera; en la década del 90 siempre figuraba en los primeros puestos del Campeonato Argentino, era dirigido por Timoteo Griguol y contaba con grandes jugadores como los mellizos Barros Schelotto, Andrés Guglienminpietro (que luego jugaría en Milan y fue autor del gol en La Plata), Pablo Morant, el arquero Noce, el Topo Sanguinetti, etc.

Casi una decena de ómnibus colmados, muchísima gente en vehículos particulares, otros en los ómnibus de línea, acompañaron al equipo de la IASA en su patriada sanducera, además del público local que se adhirió fervorosamente a nuestro equipo.

Yendo a lo que fue el partido, apenas al minuto se igualaría la eliminatoria con el gol de Cristian Alfaro. En el segundo tiempo, los goles de Daniel Oddine, el imparable Josemir Lujambio y Luis Da Luz, cerraron un 4-0 tan inesperado como inolvidable.

Luego fuimos eliminados por el Atl. Colegiales de Paraguay, en definición por penales, pero ello no empañaría el maravilloso recuerdo de la única incursión internacional de la IASA.

LO MALO: EL NINGUNEO MEDIÁTICO

Eso quizá fue el único punto negativo. Podemos decir que el recuerdo de este éxito del fútbol uruguayo es solo de los hinchas buzones, pues no hubo casi cobertura mediática desde Montevideo. Los goles los vimos solamente quienes tuvimos la fortuna de estar allí presentes.

Además, sabiéndose desde meses antes, que se tenía que jugar el partido con Gimnasia, la AUF fijó para la misma hora el clásico final del Torneo Uruguayo ’95, lo que llevó a que las radios de Montevideo ignoraran la participación de Sud América.

Y hasta también, el recuerdo de un reconocido comentarista, que llegó a decir que sentía que Sud América no era un digno representante del fútbol uruguayo. 

                                                                                     Escrito por: Adrián Epstein.

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